Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier

(Valle Nuevo)

60 preguntas y 59 respuestas

Literatura Citada:

Cabrera, B. 2002. Reconocimiento y evaluación de la avifauna del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier (Valle Nuevo). En: Evaluación ecológica integrada Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier (Valle Nuevo). Editor: F. Núñez. Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales/ Fundación Moscoso Puello. Pp. 91-98.

Corporación Dominicana de Electricidad. 2004. Proyecto Hidroeléctrico Pinalito, Estudio de Factibilidad. Informe Final para la Corporación Dominicana de Electricidad, 2004.

Ducoudray, F. S. 2006. La naturaleza dominicana: artículos periodísticos publicados en el suplemento sabatino del periódico El Caribe (1978-1989). V. 1 Región norte. Editores: Arístides Incháustegui y Blanca Delgado Malagón. Impresión: Editora Corripio. Santo Domingo (Colección Centenario Grupo León Jimenes). 340 pp.

Guerrero, A. y M. M. McPherson. 2002. Historia integrada de la región del Parque Juan Bautista Pérez Rancier (Valle Nuevo). En: Evaluación ecológica integrada Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier (Valle Nuevo). Editor: F. Núñez. Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales/ Fundación Moscoso Puello. Pp.22-33.

Guerrero, A., N. Ramírez, A. Veloz y B. Peguero. 2002. Vegetación y flora del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier (Valle Nuevo). En: Evaluación ecológica integrada Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier (Valle Nuevo). Editor: F. Núñez. Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales/ Fundación Moscoso Puello. Pp.34-56.

Hernández, M. 2002. Resultados de los estudios herpetológicos efectuados en la evaluación ecológica del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier (Valle Nuevo). En: Evaluación ecológica integrada Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier (Valle Nuevo). Editor: F. Núñez. Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales/ Fundación Moscoso Puello. Pp. 80-90.

Hoppe, J. 2001. Grandes exploradores en tierras de La Española. Edición: Grupo León Jimenes. Impresión: Amigo del Hogar. Santo Domingo, República Dominicana.

Moya P., F. 2004. Editor. Atlas de los recursos naturales de la República Dominicana. Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Impresión: Amigo del Hogar. Santo Domingo, República Dominicana. 91 pp.

Núñez, F. 2002. Editor. Evaluación ecológica integrada Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier (Valle Nuevo). Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales/ Fundación Moscoso Puello. 153 pp.

Núñez, F., N. Ramírez, M. M. McPherson y F. Portorreal. 2006. Plan de Conservación del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier (Valle Nuevo). Editora Amigo del Hogar. Santo Domingo, República Dominicana. 87 pp.

Schubert, C. 1984. Investigaciones sobre el cuaternario de la República Dominicana. Revista Geográfica. Pp. 69-92. Centro de Ecología, Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas. Caracas, Venezuela.

Suriel, C. 2006. Autor de los textos. Rutas de montañas y aguas interiores de la República Dominicana. Secretaría de Estado de Turismo. Coordinación: Mercedes Tejeda. Impresión: Serigraf, S.A. 160 pp.

1) ¿Dónde está situado este espacio protegido y por qué es tan especial?:

El Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier o Valle Nuevo está localizado en la región norcentral de la República Dominicana y es parte de la Cordillera Central, principal cadena montañosa de este país. Siendo más precisos, este parque se localiza entre las coordenadas 18º 36` 10” y 18º 57` 52” latitud norte, así como 70º 26` 56” y 70º 51` 44” longitud oeste (Núñez, 2002. Editor). Sus límites lo circunscriben entre las provincias Monseñor Nouel, La Vega, San José de Ocoa y Azua. Valle Nuevo es uno de los lugares más hermosos de la República Dominicana, combinando varios recursos, tales como sabanas húmedas entre extensos pinares, bosques latifoliados, una flora única en Las Antillas, fauna con elevado endemismo (es decir, exclusiva de la región), una orografía de altiplanos y clima frío. Se caracteriza por tener una extensa red hidrográfica (ríos, arroyos y saltos de agua), razón por la que, junto al resto de la Cordillera Central, es denominado Madre de las Aguas. Es una región de ensueño que deja deslumbrados a los visitantes, entre alucinantes amaneceres, extensas capas de neblina en las tardes y noches despejadas que extienden sus cartas celestes, para mostrarnos con silencio solemne lejanos rincones del Cosmos.

2) ¿Cómo se llega?

A Valle Nuevo se llega atravesando por una carretera que se extiende entre el municipio de Constanza (provincia de La Vega) y San José de Ocoa, de manera que para alcanzar este lugar se puede partir desde cualquiera de los dos sitios, ruta norte y ruta sur, respectivamente. En ambos casos el trayecto deberá hacerse en vehículos, aconsejándose del tipo 4 x 4.

3) ¿Por qué es un Parque Nacional?

Su declaración como parque nacional se justifica legalmente por la presencia de cuantiosos recursos naturales en una extensión significativamente grande. La región de Valle Nuevo comprende extensos bosques y valles muy peculiares (sabanas húmedas), siendo área de nacimiento de numerosos ríos de importancia ecológica y económica. La flora y la fauna de Valle Nuevo presentan un alto grado de endemismo. La suma de todos estos recursos fueron considerados al momento de su declaración como Área Protegida en la categoría de Parque Nacional.

4) ¿Desde cuándo es Área Protegida?

Desde el año 1983, cuando fue declarado Reserva Científica, otra categoría de protección, mediante el Decreto 1315. En el año 1996, mediante el Decreto No. 233, se ampliaron sus límites y se cambió su categoría a la de Parque Nacional con el nombre de Juan Bautista Pérez Rancier. Luego, la Ley No. 64 del año 2000 (la Ley 64-00) o Ley General de Medio Ambiente y Recursos Naturales incorporó el Decreto 233. Más tarde, la Ley Sectorial de Áreas Protegidas (Ley 202-04), correspondiente a la Ley marco 64-00, terminó de establecer sus límites.

5) ¿Qué tan grande es el parque?

La Ley Sectorial de Áreas Protegidas, de la ley General de Medio Ambiente y Recursos Naturales o Ley 64-00, confirmó sus límites comprendiendo un área de 910 km2.

6) ¿Cuáles implicaciones tiene su condición de Parque Nacional de frente a la población?

De acuerdo a lo establecido por la Ley, en un Parque Nacional se permite la visita con fines ecoturísticos y de esparcimiento, así como la investigación o estudio de sus recursos, siempre con las autorizaciones correspondientes.

En un Parque Nacional está prohibido: la agricultura, el pastoreo, la caza, la pesquería, la tala de árboles, la extracción de materiales de los ríos, la introducción de especie y cualquier otra actividad que pueda afectar negativamente su biodiversidad y recursos culturales.

7) ¿Quién lo administra?

Lo administra la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARN), en virtud de lo establecido por la Ley 64-00, por intermedio de la Subsecretaría de Áreas Protegidas y Biodiversidad. Esta subsecretaría tiene designados en el lugar un administrador y varios guardaparques.

8) ¿Existe otra instancia que participe en la administración del parque?

¡Claro!, la Fundación Moscoso Puello tiene un acuerdo de Comanejo con la SEMARN en los renglones de investigación, protección y vigilancia. Esta organización sin fines de lucro fomenta la investigación y la educación sobre el parque y sus recursos, al tiempo que capta y viabiliza recursos para su conservación.

9) ¿Quién fue Juan Bautista Pérez Rancier?

Juan Bautista Pérez Rancier fue un destacado naturalista y explorador de nuestras montañas. En el año 1926, conjuntamente con el profesor Miguel F. Canela Lázaro, realizó la mensura de una extensa área de la Cordillera Central para ser declarada como un espacio protegido por Ley con la finalidad de salvaguardar nuestras principales cuencas hidrográficas (Hoppe, 2001). Esta se convirtió en la primera Área Protegida del país y se bautizó con el nombre de El Vedado del Yaque en el 1928. En el año 1930, el Dr. Juan Bautista Pérez Rancier recomendó que el área de Valle Nuevo se declarara como un lugar reservado para la salud y el descanso en Las Antillas (Guerrero y McPherson, 2002).

10) ¿Y por qué el nombre Valle Nuevo?

El nombre de Valle Nuevo es porque la región principal del parque, la de los altiplanos, desde hace muchos años recibe este nombre. Cuando toda el área fue protegida por Ley por primera vez, recordemos, fue bautizada con el nombre de Reserva Científica Valle Nuevo, el que por fuerza de uso es el preferido de la mayoría de las personas.

11) ¿Viven personas dentro de este parque?

Legalmente están prohibidos los asentamientos humanos dentro de las Áreas Protegidas, pero Valle Nuevo fue declarado como Reserva Científica, y luego como Parque Nacional, sin que el Estado resolviera el problema de tenencia de la tierra dentro de sus límites. Como resultado de esta anomalía hoy existen varias comunidades dentro del Parque Juan B. Pérez Rancier, o en su inmediata periferia pero incidiendo en sus terrenos. Los censos realizados han establecido en 20 el número de estas comunidades, con una población estimada en 3,500 personas (Núñez, Ramírez, McPherson y Portorreal, 2006). Entre estos asentamientos humanos, dedicados básicamente a la agricultura, figuran: en el sureste, Las Espinas y La Nuez (provincia San José de Ocoa); en el suroeste, la Finca, Guayabal y la Siembra (provincia de Azua); en el norte, La Siberia, El Convento, Pinar Parejo y El Castillo (provincia La Vega), y en el nordeste, El Mechesito, El Pichón y Candongo (provincia Monseñor Nouel).

12) ¿Cuáles son las últimas comunidades que se pasan al subir siguiendo la carretera?

Si se sube por el norte la última comunidad será La Siberia, pero si la ruta seguida es la del sur será La Nuez.

13) ¿Cuál es la altura de Valle Nuevo?

Las máximas alturas del parque están comprendidas entre 2,200 m y 2,400 m.

14) ¿Cómo es su terreno?

La fisiografía del Valle Nuevo es una de las peculiaridades que hacen de este sitio un lugar único en Las Antillas, a pesar de sus 2,000 o más metros de altura no es un pico, sino un altiplano. De manera que se puede recorrer parcialmente en vehículo, en mulos o a pies sin sentir que se está subiendo o descendiendo. Entre sus bosques se formaron numerosos valles o sabanas húmedas, conformándose un paisaje característico.

15) ¿Qué se podría decir de su geología?

La cadena montañosa conocida como Cordillera Central, en la que se localiza el parque, ha sido descrita geológicamente como un basamento de rocas metamórficas intrusionado por rocas ígneas de origen cretácico, y de rocas volcánicas, también del Cretáceo, rodeadas por sedimentos del Terciario. Entre sus áreas más antiguas, período Cretáceo, figuran partes de las cuencas de los ríos Yuna y Nizao. La zona de Alto Bandera y parte de Sabana Quéliz, han sido consideradas de origen glaciar (Núñez y otros, Ídem).

16) ¿Glaciares en Valle Nuevo?

Sí. En el pasado geológico, hace decenas de millones de años, la loma de Alto Bandera era más elevada y estaba cubierta de nieve; luego, ocurrió el deshielo que se extendió hasta el área de lo que hoy se conoce como Sabana Quéliz, donde está ubicada la caseta de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Estos conocimientos se tienen a partir de la investigación pionera realizada por el venezolano Carlos Schubert, quien se hizo acompañar en sus exploraciones por los dominicanos Eugenio de Jesús Marcano e Iván Tavárez (Schubert, 1984; Ducoudray, 2006). Estas investigaciones han continuado más recientemente por científicos extranjeros coauspiciados por la Fundación Moscoso Puello. Se cree que en el pasado caía nieve en Valle Nuevo, habiendo quienes en tiempo reciente han afirmado haber presenciado el fenómeno.

17) ¿Y su clima?

Valle Nuevo es de clima frío. La temperatura promedio anual del parque ha sido estimada en 23.5 ºC pero en las áreas de Constanza es de 18.2 ºC. En la región de los valles, durante los meses de enero y diciembre, se han medido temperaturas mínimas de hasta -8 ºC (ocho grados por debajo del punto de congelación del agua). Por otro lado, las precipitaciones pluviales oscilan entre 1,075.5 mm/al año (en las áreas de San José de Ocoa) y 2,139 mm/al año en las áreas de Monseñor Nouel; el promedio para todo el parque ha sido estimado en 2,000 mm/al año con tendencia al incremento en dirección noreste-sudeste (Núñez, y otros, Ídem).

18) ¿Es cierto que se forman escarchas y heladas?

Efectivamente, en Valle Nuevo es frecuente observar la formación de escarchas sobre los pajones que cubren el suelo, en ocasiones cubriendo los vidrios de los vehículos y obligando a su limpieza. Casi a diario sus bosques y senderos se cubren de neblina. Las heladas son menos frecuentes y las condiciones de su formación han sido descritas de esta manera: días nubosos alternando con noches estrelladas y sin vientos, de esta manera el aire frío se conserva bien en las tierras altas, favoreciéndose el enfriamiento por la existencia de una vegetación muy baja en los valles y una topografía de altiplano, con depresiones en algunos casos. Estas condiciones impiden que el aire frío escape, quedando atrapado entre los bosques y los valles, y originando las heladas (Ducoudray, Ídem). Una de las más preciadas aspiraciones de los visitantes asiduos de Valle Nuevo es tener la dicha de contemplar el magnífico espectáculo de una helada cubriendo los pinares.

19) ¿Cuáles factores determinan este clima único en Las antillas?

En ningún otro lugar de Las Antillas, y en pocos del gran Caribe, se presentan las condiciones climáticas de Valle Nuevo. Los factores que se combinan para producir este clima peculiar son la condición insular, la combinación de altitud (2,200-2,400 metros) con una orografía plana (sus altiplanos) y los vientos alisios o vientos del norte.

20) ¿Es Valle Nuevo un solo valle?

Aunque la región principal del parque es conocida como Valle Nuevo, en realidad, son varios valles pequeños los que allí se localizan. El primero de ellos, cuando se sube desde Constanza, es el que realmente se denomina El Valle Nuevo y da su nombre a toda la región, siendo, en un sentido, el más “famoso” y legendario de todos. El Valle Nuevo es el más pequeño y el más alto, estando a 2,400 metros sobre el nivel del mar y al norte del Río Nizao. Existen otros cinco vallecitos principales, todos al sur del Nizao, referidos por Erik Leonard Ekman en las crónicas de su exploración en el primer tercio del siglo XX, algunos de ellos han cambiado de nombre. Después de El Valle Nuevo, siguen Sabana Quéliz (llamado Sabana de la Vuelta en tiempo de Ekman), Sabana de la Cruz, Los Vallecitos, La Nevera o Las Pirámides y Valle de Calderón, estos dos últimos llamados en tiempo de Ekman Valle de Los Flacos y Valle de la Zanja, respectivamente (Ducoudray, Ídem). Estos valles son sabanas húmedas extendidas entre los pinares, están cubiertos por la gramínea conocida como pajón y en ellos se desarrolla una vegetación característica. Hay muchos otros valles en la región, siendo La Lechuguilla uno de los más reconocidos hoy. En un punto de éste se levanta un monumento al Héroe Nacional Francisco Alberto Caamaño Deñó, por ser el lugar donde cayó muerto durante su incursión guerrillera.

21) ¿Y quién fue Ekman?

Erik Leonard Ekman fue un botánico de nacionalidad sueca que llegó al país durante la segunda década del siglo XX, al servicio del Museo de Historia Natural de Estocolmo y el Jardín Botánico de Berlín. Su trabajo consistía en recolectar y herborizar plantas. Este destacado científico ha sido considerado como el más grande de los exploradores botánicos de Las Antillas. Había estado trabajando previamente en Cuba y Haití. En el transcurso de 17 años recolectó y herborizó más de 35,000 variedades de plantas, 16,000 de ellas en nuestra isla (Hoppe, Ídem). En la República Dominicana, Ekman, no se limitó a herborizar la flora, sino que también se interesó por el estudio de las aves (Ornitología) y la exploración de nuestras cordilleras. Su entrega total al trabajo lo convirtió, corriendo el tiempo, en una figura legendaria, objeto de muchas anécdotas. Se internaba en los bosques de las cordilleras durante días, a veces acompañado por monteros y otras veces solo, dormía en las casuchas de los campesinos y compartía con ellos en igualdad de condiciones. Ekman no regresó a su natal Suecia, enfermó de malaria explorando y herborizando la flora dominicana y murió a la edad de 48 años en Santiago de los Caballeros, en cuyo Cementerio Municipal se levanta una estatua en su honor.

22) ¿Cómo se podría resumir la gran importancia ecológica y económica del Parque Nacional Juan B. Pérez Rancier?

Las evaluaciones ecológicas y el análisis de imágenes de satélites han permitido cuantificar en 390 km2 la cobertura boscosa del parque, de los cuales 244.45 km2 corresponden a los Bosques de Coníferas o de Pinos, 124. 46 km2 a los Bosques Nublados, 16. 34 km2 a los Bosques Latifoliados (los no nublados) y otro porcentaje menor a los Manaclares. De acuerdo a la misma fuente, en el parque existen unos 472 ríos de Orden I, agrupándose en cinco grandes cuencas hidrográficas. Las aguas de estos ríos alimentan las presas de varias infraestructuras hidroeléctricas, son canalizadas para el riego de cultivos en el Cibao, en Azua, en Peravia y San Cristóbal, al tiempo que se potabilizan para el suministro en Santo Domingo. Existen 221 km2 de suelos dedicados al cultivo de productos menores tales como repollo, ajo, cebolla, papa, zanahoria, tomate y granos; otro porcentaje de suelos se dedica al cultivo de café. En cuanto a su flora, se han identificado 531 especies de plantas, siendo 138 de ellas endémicas de la isla, algunas con distribución restringida a la región. Su fauna presenta, a la vez, altos porcentajes de endemismo (Núñez y otros, Ídem).

23) ¿Qué se sabe sobre la cuenca del Río Nizao?

El Río Nizao nace entre las lomas de Sabana Alta y Pico del Valle Nuevo, desde donde corre debajo de la loma Alto Bandera, a 2,415 metros sobre el nivel del mar, y se dirige al sur para desembocar en el Mar Caribe, antes de esto pasa por importantes poblados con producción agrícola, como Rancho Arriba, y sus aguas bañan el Valle de Baní, alimentando finalmente la Presa de Valdesia. En su nacimiento recibe el nombre de Arroyo Los Patos, el cual se une al Arroyo Calderón, a partir de cuya confluencia es que muchas personas lo llaman Nizao. Entre los afluentes de Valle Nuevo que alimentan al Nizao figuran: Arroyo Negro, Río Malo, Arroyo Los Limoncitos, Arroyo La Cigua y el Arroyo Calderón, ya mencionado (Ducoudray, Ídem). Su longitud total es de 133 km. El total de la cuenca del Río Nizao ocupa en el Parque Nacional Juan B. Pérez Rancier un área de 159. 862 km2, su producción de agua puede llegar a 1,000 l/s/km2 (Núñez y otros, Ídem). Pero el total de su cuenca es de 974 km2. El caudal de la cuenca ha sido medido, más abajo de Cambita Garabito en la provincia San Cristóbal, en 19.98 m3/s; los embalses de presas que alimenta esta cuenca son: Valdesia (con capacidad de embalse de 137 millones de m3), Jigüey (capacidad de embalse de 167.2 millones de m3), Aguacate (capacidad de embalse de 4.3 millones de m3) y Las Barías, con capacidad de embalse de 1.7 millones de m3 (Moya P., 2004. Editor).

24) ¿Y del Río Las Cuevas?

La cuenca del Río Las Cuevas cubre 269.310 km2 de superficie dentro del parque, sale de Valle Nuevo (Núñez y otros, Ídem) y se dirige al oeste y suroeste para unirse finalmente con el Río Yaque del Sur en la presa de Sabana Yegua. Entre los afluentes de Valle Nuevo están: Río Guayabal, Arroyo Puerca Amarilla, Arroyo Maca y Arroyo Los Flacos, naciendo este último en La Nevera. El caudal de Las Cuevas ha sido medido en 2.79 m3/s cerca de la comunidad de Guayabal (Moya P., Ídem).

25) ¿Es muy importante el Río Grande del Medio?

Este es otro de los grandes ríos de Valle Nuevo. Cuando nace, los lugareños lo llaman Río Grande. Se dirige hacia el norte y sale del parque pasando por la comunidad de El Convento, luego vira hacia el sur y es llamado Río Del Medio, pero en realidad es el mismo río y su nombre aceptado es Grande del Medio. Lejos del Valle Nuevo, el Grande del Medio une sus aguas al Río Yaque del Sur en la Presa de Sabana Yegua. Uno de sus afluentes es el Río Aguas Blancas, el que origina el salto de agua del mismo nombre. La cuenca del Río Grande del Medio dentro del Parque Nacional Juan B. Pérez Rancier ocupa un área de 123.594 km2 y recorre 79.376 km (Núñez y otros, Ídem). Su caudal fue medido en 8.14 m3/s cerca de la comunidad de Bohechío (Moya P., Ídem).

26) ¿Y el Río Blanco?

El caudal de río blanco fue medido en 3.75 m3/s cerca de su cabecera en Valle Nuevo, alimentando la Presa de Blanco en la provincia Monseñor Nouel, con una capacidad de embalse de 1.1 millones de m3 (Moya P., Ídem). Las aguas del Río Blanco se unen a las del Río Yuna en la Boca de Blanco en la provincia Monseñor Nouel (Suriel, 2006). De manera que las aguas del Parque Juan B. Pérez Rancier alimentan la cuenca del Río Yuna, la cual tiene una producción de agua de 2, 000-3, 000 l/s/km2, siendo su área dentro del parque de 225.843 km2 (Núñez y otros, Ídem).

27) ¿Qué otros ríos muy conocidos nacen en el Parque Nacional Juan B. Pérez Rancier?

El Río Tireo nace al sur de la Loma Alto Bandera (o Alto de la Bandera), a unos 1, 640 metros sobre el nivel del mar. Después de recorrer 30 km, alimenta el embalse del Proyecto Hidroeléctrico Pinalito en Constanza, con unos 8 millones de m3 útiles (Proyecto Hidroeléctrico Pinalito, Estudio de Factibilidad. Informe Final para la Corporación Dominicana de Electricidad, 2004). El caudal medio mensual, medido en estación hidrométrica de su cuenca, es de 4.10 m3/s. El Río Tireo termina alimentando la cuenca del Río Yuna. Por otro lado, el Río Ocoa nace en la Loma de La Chorreosa, corre al sur de la provincia Peravia y desemboca en la margen oriental de la Bahía de Ocoa. Su longitud es de 68 km (Proyecto Pinalito, Ídem). Sus aguas aportan a los acueductos de San José de Ocoa y riegan importantes cultivos de papa, habichuela y otros productos. El Río Banilejo es su afluente principal.

28) ¿Es cierto que en Valle Nuevo existe una flora “alpina” o “andino-continental”?

Sí, aunque algunos especialistas objetan el uso de estos términos. Esta flora, propia de países de latitudes muy al norte y con clima frío, es una de las peculiaridades de esta región. Entre los Géneros de plantas de clima frío están Lyonia, Rubus y Baccharis. Pero también están los senecios, las salvias, las lobelias, las zarzamoras y las alchemillas. Entre las especies del Género Lyonia figuran: L. eggersii, L. tuerckheimii y L. heptamera (Ducoudray, Ídem). Otras especies relacionadas con la flora europea son la Fuchsia triphylla y la F. pringsheimii, la Garrya fadyenii y la Linaria canadensis.

29) ¿Cómo llegaron estas plantas a Valle Nuevo?

El establecimiento de esta flora propia de ambientes nórdicos, aquí en el subtrópico, es un fenómeno único de Valle Nuevo; esta flora no existe en ninguna otra isla de Las Antillas ni en otro lugar del Caribe. La explicación del origen de esta flora no está del todo clara y fue calificada como un misterio por los primeros botánicos que la exploraron. Una de las hipótesis que ha contado con más aceptación es la que atribuye un papel importante a las aves migratorias, especialmente patos. De acuerdo a este supuesto, los patos volaban desde Canadá y hacían escala en los antiguos lagos y en los ríos de Valle Nuevo, trayendo accidentalmente las semillas entre sus plumas. Estas semillas prosperarían al encontrarse con un clima frío, semejante al existente en sus lugares de procedencia. Esta hipótesis se refuerza con el entendido de que el clima de Valle Nuevo era más frío hace unos 18,000 años, con lomas nevadas y precipitación de nieve (Ducoudray, Ídem). Luego de su establecimiento, las referidas plantas evolucionarían, originándose especies exclusivas del lugar.

30) ¿Quiénes descubrieron esta flora?

El primer reporte de exploración de la flora de Valle Nuevo corresponde al Barón Heinrich Franz Alexander von Eggers, botánico y soldado danés. Este científico subió desde Constanza y exploró tanto el Valle Nuevo como el pico del mismo nombre, encontrándose con muchas especies nuevas para la ciencia y, sobre todo, la gran sorpresa de una flora “alpina”, propia más bien de regiones europeas. Eggers recolectó más de 1, 000 plantas, las cuales envió al famoso botánico alemán Ignatz Urban, del Museo de Berlín, quien habría auspiciado su viaje a la República Dominicana (Hoppe, Ídem). Pero decenas de años antes, museos y jardines botánicos de Europa habían recibido muestras de plantas recolectadas en montañas de la isla por el botánico Charles Plumier. Luego sería, de acuerdo a la misma fuente, la exploración del alemán Hans Freiherr von Türckheim a principios del siglo XX, quien también hubo de recibir el estímulo del Profesor Ignatz Urban, y más tarde fue la minuciosa y relatada exploración de Erik L. Ekman. Este último encontró las plantas reportadas previamente por Eggers y Türckheim, descubriendo más especies y géneros nuevos para la ciencia. Ekman nació en Suecia en 1883 y murió en Santiago de los Caballeros en 1931, su viaje y exploraciones en Valle Nuevo y las cordilleras dominicanas también contaron con los auspicios del Profesor Urban.

31) ¿Cuál es la diversidad florística reportada?

Estudios recientes de botánicos dominicanos (Guerrero, Ramírez, Veloz y Peguero, 2002) reportan 531 especies de plantas para el parque. De estas, 401 son espermatofitas y 130 helechos y relacionadas. Las especies corresponden a 103 familias y 347 géneros. El número de especies endémicas se estableció en 138, llegando a 40% el endemismo de las plantas espermatofitas.

32) ¿Hay plantas introducidas?

Sí, lamentablemente hay plantas introducidas. La misma fuente citada anteriormente reporta 73 especies introducidas, correspondientes a 46 géneros y 15 familias. Esta flora ha sido introducida para la floricultura y horticultura, representando una seria amenaza para las especies endémicas y nativas.

33) ¿Cuáles son las familias de plantas con mayor diversidad?

La familia de las asteráceas (o Asteraceae) ha sido considerada como la más importante, con 21 especies endémicas (Guerrero y otros, Ídem). Otras familias con alta diversidad son las orquídeas (Orchidaceae), las bromelias (Bromeliaceae), las rubiáceas (Rubiaceae) y las urticáceas (Urticaceae), como muestra.


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